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viernes, 4 de junio de 2010

Sexo no es Amor


Sexo, sin más, destruye a la persona. Donde solo es útil en realidad es en el matrimonio, parece que la iglesia tiene razón, pero es que no tiene otra función que la de procrear, y quitar las tensiones de la relación entre la pareja. Hay quien dice que lo necesita para relajarse, mejorar el estado físico, si puede ser, pero el estado mental queda deteriorado, hay otras maneras en la vida de conseguir esa relajación. El amor se asocia al sexo por que hay un deseo que te lleva a ello, pero no tiene nada que ver, el amor es un sentimiento elevado, que para nada necesita del sexo. Al sexo, le dedica mucho tiempo el ser humano por ser una de las técnicas de manipulación más ancestrales. No es que el sexo sea pecado, sino que hay que utilizarlo para lo que es, para que no de problemas. Imágenes de Google

7 comentarios:

JM dijo...

Hola!:con el debido respeto, parece que usted no disfruta del sexo sanamente, es decir, bendecido por Dios, como UNIÓN, no como "aspirina"...Cada vez que hago el amor con mi marido, CADA VEZ, doy, damos, un paso más en "querernos". No es una forma de relajarse, para eso está el gimnasio, para liberar tensiones. El sexo, como yo lo entiendo, como procuro vivirlo, es un regalo de Dios, que afianza la unión, porque es darse el uno al otro,es desear dar felicidad, buscando más el tú que el yo... En fin, un regalo, ya digo. Saludos!.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Estoy en acuerdo con sus planteamientos, no obstante habría que puntualizar¿Cuando el sexo es pecado? diría que cuando no hay amor. Sexo por sexo ni tan siquiera los animales lo hacen, su instinto es de conservar la especie, pero en un hombre que piensa , muchas veces el sexo se convierte en obsesión y ésta en una desviación y ya no sólo tenemos pecado, también acaba siendo enfermedad. Ateniéndome a la Iglesia Católica, hay pecado en el sexo fuera del matrimonio.
Pero dejo como siempre que lo juzgue Aquel que conoce nuestro interior: Dios.
Un abrazo
Sor.Cecilia

Bouganvilla dijo...

¡Hola, Savia!
Ayer precisamente hablamos de esto en unos cursillos prematrimoniales.
El amor, en todas sus facetss, es un acto de donación, y en el amor conyugal, el sexo es la expresión física de ese amor, la donación más absoluta que se da porque te entregas en cuerpo y alma,y seguramente es el momento de tu vida dónde eres más vulnerable. Por supuesto que tiene un componente básico físico pero, gracias a Dios, para enaltecerlo, tenemos el corazón.
Los hijos son el culmen de ese amor, por supuesto, pero con hijos o sin ellos, la pareja debe alimentar el amor, y esa es una de las formas.
¿no crees que es algo muy sublime entregarse al otro, dejando que entre en tí, fundiéndose en uno solo sin reserva alguna?

Montse dijo...

El sexo es muy bueno pero si hay amor por medio, entonces ya llegas a lo mas alto, `porque estas con quien amas y te ama, y eso es lo mas importante entre dos personas. El sexo sin amor es solo un desahogo del cuerpo, pero luego te quedas vacia, has disfrutado un rato, pero con amor queda el recuerdo de ese momento maravilloso que has compartido con la persona amada.

Taty Cascada dijo...

Creo que olvidas un punto muy importante, Dios nos creo sexuados, si nuestro padre nos creó con el instinto sexual es porque debemos disfrutarlo...No es sólo una función procreadora, es mucho más que eso, es un momento donde te fundes con el ser amado, entregándose ambos en mutua complicidad y cariño. El sexo es bello con amor y eso es un regalo de Dios.
Mis saludos.

serpai dijo...

Hola...!

Sabes...? Mi blog cuenta ya con un año...! Y para la ocasión he escrito algo que también es para ti... y, de paso, puedes ver que hay un sello que puedes llevar, si así lo quieres... Pues, como su nombre lo indica, sirve para "sellar" este vínculo que nos ha unido en este tiempo transcurrido...., eso me encantaría..., y haría completo este festejo y mi alegría...!
O si no..., te regalo una flor de Ceibo que es la flor de mi país: Argentina.

Gracias por tu presencia...!

Saludos,

SERGIO

casper dijo...

Savia
Hay un término "Concupiscencia" al que la Iglesia Católica le encuentra remedio en el Matrimonio.
Si el dilema es moral, no deberíamos acatar los dictados de una conciencia colectiva cuando esta se parece mas a una moda, que a una cuestión de conciencia moral.
La premisa sería, no bastardear al amor ensuciándolo con la falta de principios, en la que los medios se empeñan.
Un beso