Todos huimos del abismo, y está lejos muy lejos, solo hay que pensar que el que llega a el es por simple vagancia, la persona que se esfuerza, que trabaja pocas veces se encuentra de frente con el, ¿Quien teme al abismo?, el que no expone nada en la vida, el que todo le parece relativo, el que no sabe a que atenerse, pues flojea en todo empezando por pensar, que es el ejercicio más comodo de esta vida, el que de pensar rehuye, con el abismo se encuentra, ya que todas las soluciones las tenemos en la cabeza. Imagenes via web.