
Si una cueva tiene luz invita a entrar, invita de repente querer quedarte tiempo, a explorarla. Pero si eres curioso, contra más oscura sea mejor, y fantaseas hasta con un tesoro. Las cuevas siempre guardan algo de magico, son lugares acogedores, pero pueden ser tambien trampas mortales. Hay quien prefiere vivir en su cueva particular, y se aisla del mundo, queriendo solo ver aquello que le conviene. Salir de la cueva es necesario, y obligación de todos, sino solo seremos animalitos temerosos del mundo. Imagenes de Google.