Busca es confort, la seguridad, y la satisfacción con solo conocerte, y saber aquello que eres y lo que quieres.
Es tan sencillo como medir si estás comodo con lo que haces, y como inviertes tu tiempo.
Todo lo demás nos sobra en esta vida.



Somos lo que comemos. Y no conoces a una persona hasta que no comes con ella. Es curioso por ejemplo, si comemos mucha carne nuestro carácter es más agresivo, si se basa en frutas y verduras o pescados, somos personas más tranquilas. Cuando comemos más de lo que necesitamos, tendremos problemas de sobre peso. Si controlamos los malas costumbres no tendremos problemas con la alimentación, y cometemos muchas veces los mismos errores., es decir bajamos la guardia. Cuando comemos con alguien a quien no conocemos, nuestra futura relación dependerá de nuestro comportamiento en la mesa, y de los acompañantes. Todo lo que hagamos, posturas corporales, así como las buenas maneras, quedan archivadas en nuestra mente y haremos un pequeño esquema de la persona que estamos tratando. La tensión es un factor que aparece en estas comidas, y a veces no nos comportamos como en realidad somos, pero se nos nota también que estamos fingiendo, la comida puede ser una pesadilla. Hay que relajarse y comportarnos tal y como somos, y sacar el humor necesario, para salir airoso de situaciones, comprometidas. Comer solo es mucho peor que comer acompañado, de hecho se recomienda comer siempre acompañado de alguien, comemos más despacio y digerimos mejor los alimentos. Comer es un placer pero hay que tener la cabeza fría, para no perdernos y comer aquello que no necesitamos, o nos sienta mal. Imágenes de Google