Brindo por la flor , brindo por la frutos, aunque en medio de ello siempre encontremos el mal buscando destruirlo. Dicen que si no existiera el mal no sabríamos apreciar lo mucho que vale el bien, quizás sea por ser el hombre tan ciego, y más que ciego egoísta, jamás se sacia, el hombre siempre quiere más. Imagenes via web.