
Todos formamos parte de un todo, cada uno somos las piezas de un puzzle, todas somos importantes. Nacemos con unos rasgos faciales, mejores o peores, con cualidades buenas y malas, con dinero o sin él. Y de lo que la vida nos concede tenemos que sacar el mayor jugo posible ese es nuestro reto. Pero nuestro destino no lo forjamos nosotros, los demás contribuyen, en que sigamos un camino u otro. La libertad de los demás influye en nuestra libertad de acción, así como nosotros influimos en el destino que sufran o disfruten otras personas. Nos pasamos la vida esquivando todo lo que no nos gusta, pero siempre nos imponen cosas que hay que acatar, o digerir para poder seguir adelante con nuestros retos, que a su vez influirán en los retos de los demás. Todos somos libres pero somos esclavos de los deseos de los demás. Imágenes de Google