Quien lee piensa, y fumando a la vez te concentras, y el pensar desarrolla la mente, y la botella que esta bacía se llena de contenidos varios, de la sed más fuerte que soñar podamos, es la sed de saber, que no es poca. Siempre tendremos esta debilidad de hurgar entre los libros para descubrir, otras vidas, otros mundos, otros pensamientos, y quizás una nueva vida que te inspiren una botella llena de posibilidades, oportunidades, e ilusiones, que cumpliran los sueños de una pobre vida.