Las arrugas recuerdan que el tiempo pasa, y te recuerdan cuando las veías y sentías que era algo ajeno a tí, algo que no te sucedia, pero también temías el no poder llegar a tenerlas. Tener arrugas te comunica que los sueños ya pasaron, pero los desvelos también, y que llegar aquí es importante ya que es cuando ya hemos aprendido a vivir. No temas las arrugas, teme no poder llegarlas a ver.