Pertenecer a la excelencia, es lo que muchos quieren, a otros les da igual, pero quien se cree pertenecer a ella por simple simpatía a la misma, es como si la mona se viste de seda, que mona se queda. No es lo mismo pertenecer, que querer pertenecer por simple simpatia. Tengamoslo claro, la excelencia se gana, no se obtiene por simpatia. Imagenes via web.