Los monumentos son tales, ya que son multitud los que desean verlos. Cuando son muchas las miradas hacia una cosa hacemos que esta se convierta en algo especial. Es su singularidad y simetria lo que nos llama la atencion, y el tamaño tambien juega un lugar muy importante. Nos produce cierto placer el contemplarlos, y su utilidad generalmente no tiene un cometido especifico ni importante. Pero nos gastamos infinidad de dinero en hacerlos y mantenerlos. Terminan siendo simbolos, que alfinal se materializan de alguna manera en dinero. Y el dinero queramoslo o no es progreso y todo lo que sea progreso es digno de adoración.