Cuando la belleza aparece agobiando, deja de ser belleza, para angustiarnos.
Puede que sea la falta de costumbre ver lo inusual, pero las cosas tienen sus medidas y distancias por algún motivo, y cuando se rompen los esquemas, en lo más esencial, todo tiende a desequilibrarse.
"Que lo esencial nunca cambie".
