
Cuando la injusticia aparece en nuestras vidas, se produce una impotencia, amargura, dolor y rabia, que en esos momentos no somos capaces de ver con claridad, y proyectamos esa indignacion habeces contra otras cosas o personas que no tienen ninguna culpa. Es decir el primer tonto que pasa se lleva el regalo. Y asi seguimos la cadena de las injusticias. Hay que pararse respirar ondo y contar hasta diez, no es facil, pero hay que intentarlo. En seguida debemos buscar un momento agradable de nuestras vidas o hacer algo que nos guste y olvidar de momento la cuestion, para abordarla cuando este sentimiento no se encuentre en nosotros. Imagenes de Google