
Quedarse al margen, es la postura más comoda, para no complicarse, sin tener que dar cuenta de nada de lo que puedas hacer, e incomode a otros, delegar el poder, pasar de responsabilidades, creadas sin ninguna necesidad, pues para que complicarse la vida. El no pensar, y que otros piensen por mí, pero eso si, la queja siempre en primera linea, cuando los que toman decisiones se equivocan. Es muy comodo quedarse al margen, pero nunca podras protestar por todo aquello que te interese arreglar. Par poder juzgar, a otros, primero hay que ser sincero con nosotros mismos y pensar en que medida colaboramos a veces para solucionar las cosas. No podemos quedarnos al margen, cuando hay una injusticia, cuando vemos sufrir a los demas, solo podemos hacerlo cuando quien actua de forma poco clara quiere arrastrarte, para caer en un pozo, tan profundo del que no puedas, o te cueste mucho salir. Imagen de "Banco de Imagenes"








