

En duro en blando, son igual de hermosas la piedra y la flor, solo que la flor se marchita, y la piedra permanece, la flor no te hara nunca daño, la piedra puede matarte. Las dos proceden de la madre tierrra, y no tienen que ver nada la una con la otra. Se supone que la piedra no tiene vida, y que la flor si la goza. La vida es fragil, y quien la posee, tambien lo es. Pero si la piedra no la tiene, la vida en cambio la transforma y toma vida sin tenerla, pues siempre intentamos modelarla. Imagenes via Web.






