La panacea en Trabajo Social no existe. Como en toda profesión hay veces que los problemas se arreglan solos sin saber de que forma a ocurrido. Cuando esto sucede el que se dedica a arreglarlos está demás, depronto pensamos que en realidad no necesitamos ayuda de nadie para solucionar nuestros problemas.
Otros piensan que nadie puede solucionar sus problemas, no creen que alguien pueda intervenir en sus vidas y mejorar su situación.
Mientras algunos que buscan de donde arañar, un poco para casa, ya que su situación es bastante carencial, se acomoda a la ayuda, y no trata tampoco en desarrollar más su potencial, para mejorar su situación.
Depende de el Trabajador Social intentar cambiar las conductas, pero no se tiene la barita mágica, por lo que no se tiene nunca que desfallecer. Si el problema ya no es la sociedad, sino el propio individuo, la intervención es mucho más complicada. Y ante la falta de soluciones, se termina siempre parcheando.
Estamos viviendo una crisis, y todo está cambiando, no hay para todos, y el saber repartir lo necesario, para cada uno, es una labor muy complicada.
El bienestar social para algunos dicen que no es necesario, pero si este desaparece, dejando que la sociedad se regule a su suerte, se produciran grandes problemas de seguridad, y mucha gente morirá de hambre.
Si un mundo de bienestar no es posible, es necesario que los servicios sociales funcionen, las necesidades primarias tendran que ser cubiertas, para que no nos comamos los unos a los otros, y la formación y la educación han de jugar un papel primordial, para dar a la persona aquello con lo que en realidad se enriquece. No hay nada mejor que tener la tripa llena, amar el deporte, y leer un libro, para que una persona se sienta totalmente plena. Y es la familia, la que ha de inculcar los valores que están totalmente perdidos, pero la familia está en declive, necesitamos educadores sociales, no paseantes sociales. Formación, formación y formación. Imagenes via web.
Vivimos en un mundo donde los excesos se están convirtiendo es los más corriente, el que no hace excesos, no está en la onda, hay que pasarse en todos los sentidos, trabajando, disfrutando, compitiendo, amando, protegiendo... y dicen que todo exceso es malo. Alguien dice que estamos gobernados por el mal, si esto es verdad, nos queda poco tiempo de estar en este paraíso. Pero a pesar de todo sigo teniendo esperanza en el ser humano, pienso que el ser humano ama la vida hasta el punto de no querer morir nunca, que es otro exceso en modernidad, y muy actual. Si el hombre es una contradición, todo es tan efímero, que el exceso es una muestra más de que vendrá el buen juicio y todo se equilibrará. Imagenes via web.
Si los recuerdos del campo traen tanto placer, si produce tanta nostalgia, el estar tan lejos de allí, y tardamos tanto en comprender, que tenemos que conservarlo, mimarlo, y sobre todo volver, para no olvidarlo. Para algunos, campo, es sinónimo de aburrimiento, pero que seriamos sin el, es nuestra cura, contra toda prisa, contra toda tecnología, contra la angustia, contra el temor, contra la muerte. Si, campo, bendito aburrimiento, donde se cargan las pilas para aguantar muchas, muchas veces lo pesada que a veces resulta la vida. Imagenes via web.
Soñé una vez, que la felicidad atrapaba, ingenua de mí, soñaba que soñaba que el sueño era real, pero en el sueño nadie me acompañaba, soñaba sola, y una y otra vez, contra el suelo me estampaba. Y volvía a volar y volvia a intentarlo, pero solo yo soñaba, mientras mi sueño apenas se cumplía otro me lo estropeaba. Pero nadie me podrá quitar nunca el pequeño sueño que soñé, y alcancé, aunque nadie lo vio, y solo yo lo soñé. También sin compartir mi sueño fui feliz, pero para conservar los sueños, es necesario que otros los vean también. Imagenes via web.
Volver, siempre se vuelve, pero no la misma persona, ni la misma situación, ni la misma sensación, todo pasa y nada queda, pero el recuerdo está ahí nadie lo puede borrar. Lo que pasó, pasó y el tiempo pasó y la vida cambió, y tanto cambio que ya no siento dolor, ni miedo, ni nostalgia y tampoco rencor. Cambio mi vida, y cambie yo, la fuerza y la ilusión nunca se perdió.
Metrópolis, palabra universal, palabra que engloba al mundo entero, lo bueno, lo malo, lo dulce, lo amargo, todo un coctel de vivencias, experiencias, progreso, ilusiones, fracasos, triunfos. En una sola palabra adrenalina, pura y dura. Que en cualquier punto del mundo te puedes encontrar, cada vez, cada nación, cada lugar tiene ese rincón que huele a metrópolis, se escucha, se siente, se experimenta adrenalina, estres, vértigo, lujo y pobreza todo mezclado en macedonia o coctelera da igual. Diríamos que es el caos en su plenitud, dicen que es cuando está más cerca la solución, quizás por eso siempre sera enigmática y poderosa. Imagenes via web.
Las cosas dulces y tiernas nos hacen sonreír, llenemos nuestras vidas de ello, para seguir teniendo el corazón blandito, como cuando eramos niños. El principio de la vida está lleno de ellas, la respuesta es que debemos cuidar de la vida desde su principio. Imagenes via web.
Lo que siempre nos encontramos buscando, sin darnos apenas cuenta es la luz. A veces de forma desesperada, otras tranquilamente y pausada, no tenemos una forma de terminada de buscarla, pero la perseguimos constantemente, la oscuridad la verdad no nos atrae mucho, los niños la tienen pánico, y los hombres la temen pero no lo dicen, quizás la teman aún más que los niños. Pero la oscuridad, tiene algo muy positivo nos ayuda a descansar, cuando nos olvidamos de su misterio y la luz nos agota con su fuerza y calor. Imagenes via web.
Somos fruto de lo que nos pasa en la vida. A quien nunca le pasa nada, puede que sea algo así como la nada o poco más. Luego es importante que nos pasen cosas, tenemos más posibilidades de ser algo en la vida. Son palabras de un famoso filósofo.
Estilo, una forma de tomarse la vida, buscando el estilo, la diferencia, la creatividad, el gusto, y el placer de creer estar haciendo algo bien, algo de lo que los demás pueden disfrutar, al igual que tu mismo. Buscar el estilo propio no es fácil, hay que cultivarlo primero, hay que conocer infinidad de maneras de hacer las cosas, y de toda la información que te llega, crear tu propia manera de expresarte. Imagenes via web.