Nada ha cambiado de un año a otro, sigue ahí, inmutable recordándonos lo efímeros que somos y lo eterna que es ella.
Ya que por mucho que queramos dar un fin a la naturaleza, siempre moriremos antes de saber si ella es eterna.
solo sabes que sucedio y te dio en el momento justo eso que necesitavas para poder continuar caminando, que te proyectaba al infinito.
Esa imagen atrapada siempre tendra la fuerza suficiente que lograra el milagro, ese prodigio de conseguir parar y ver con claridad, la magia existe, y supera a la realidad.
Aunque lo cotidiano se presente rancio aparece la esperanza, y en tonces y solo entonces, lo eterno se hace visible.