Pero realmente los que no paran de viajar son más inteligentes.
Siempre fue admirada la gente que se permitía viajar, y secoa consideraba dentro de una élite superior.
Alguien me dijo que no era así.
Quizás porque nunca viajó.
Pero hoy la gente que viaja no sera inteligente, pero pienso que viajar sin propósito crea gente superficial, más que gente inteligente, y esa superficialidad global no hace bien hoy, porque olvidamos mirar dentro de nosotros donde se encuentra la verdadera luz de la inteligencia.