
La curiosidad, es sana cuando la utilizamos por querer aprender, para ser mejores cada dia, para avanzar en la vida, para ayudar a los demás. Pero esta curiosidad cuando se utiliza para urgar en la vida de los demas por placer para despellejar, o sacar ventaja de las miserias ajenas, hay que estar alerta ante estos estraños elementos, pues hay un dicho muy popular que dice a " quien quiera saber mentiras a él". La curiosidad es lo que nos motiva para aprender cosas nuevas. No la malgastemos, en urdir cosas malvadas, que siempre hacen daño, tanto a quien las idea, como al que se pretende dañar. Hay que saber frenar esa curiosidad, cuando se trata de aspecto intimos de las personas, donde el respeto a de ser infinito. Imagenes de un blog ajeno que sigo.







