
Si en algo envidio a la naturaleza es en la forma de adaptación, y el deseo de supervivencia, de todas las especies, es el ser por el ser y nadamas, es el ser de la forma más racional que mantiene siempre su equilibrio, siempre que no intervenga el hombre. El problema de los hombres, es precisamente eso, el no saber encontrar el equilibrio, pués la mente del hombre llega a ser tan obtusa que distorsiona nuestra esencia natural como componente de la naturaleza. Pensar es bueno, pero pensar bien, el problema como siempre es cuando piensa mal, entonces rompemos el equilibrio, llegamos a la conclusión que pensar a veces perjudica más que ayuda.







