
No hay deporte más gratificante, si es practicado sin competicion. La competicion hace de este deporte de los más duros. Es por eso que todo cuanto hacemos en la vida mientras no estamos compitiendo nos parece más relajante, y muchas de las veces es un sedante, y repara hasta todo nuestro sistema humano fisico y psiquico. Pero necesitamos competir, pues la competicion nos hace evolucionar, y mejorar pero tiene un coste, toda competicion, nos desgasta, y nos destruye cuando en nuestra ansia por competir, empezamos hacernos daño a nosotros mismos y a los demás. En el deporte lo mejor es ser siempre fiel a lo que podemos desarrollar y mejorar al igual que en la vida, es muy sencillo pero a veces podemos caer en un pozo de fustracion, sin duda hay que volver a levantarse, y nunca, nunca rendirse.








