Los momentos cambian en instantes, y a la vez que corremos debemos parar, y caminar más despacio, si queremos ver con claridad, y es que debemos repasar con tranquilidad lo andado, sin perder detalle.
Los momentos cambian en instantes, y a la vez que corremos debemos parar, y caminar más despacio, si queremos ver con claridad, y es que debemos repasar con tranquilidad lo andado, sin perder detalle.
Comunicación es la pasión real del
ser humano, en su ansia por conocer el universo en el que vivimos, el hombre busca constantemente formulas y medios con los que comunicarse con sus sememejantes para descubrir todos los conocimientos que pueden ayudarle a comprender como funciona el universo, como puede convertirse en el dueño de su destino...
Cuando comunicamos es el momento en el que nos sentimos vivos, cuando la comunicación se rompe, empezamos a morir lentamente.
Cuántas veces nos quedamos escuchando sin escuchar nada, porque la conexión se ha roto por desinterés de lo que nos cuentan, o por no estar de acuerdo y no poder debatir.
La comunicación solo existe cuando hay respuesta, sino es simplemente ruido enviado al vacío.
Sin comunicación no hay vida, y aunque existen infinidad de medios de comunicación hay menos comunicación que nunca en el planeta.
El miedo a la comunicación es la enfermedad de tener miedo a perder financieramente, y olvidamos que ganar y perder es el juego más apasionante, ya que en lo intangible descubrimos que no podemos perder nunca.
Para que el humor aflore en las personas, tiene que partir de reirse de uno mismo, y de comprender la estupidez en un sentido global, sin tener acritud ante nada ni ante nadie, el humor ha de ser limpio, sano, y sin mancha que impregne de negatividad con respecto a las personas.
Todo aquel que se siente ofendido por un chascarrillo, que solo pretende reirse de nuestras taras, y miserias, tiene un problema de salud mental.
El humor no puede ofender pues solo pretende reirse generalmente de nuestras torpezas, nuestra imperfección.
Quien criminaliza el humor, está gritando a voces que se encuentra en grave peligro de enfermar gravemente.